Benvinguda al bloc sobre maternitat i criança on
si el/la petit/a té gana ... popa, si té son... popa, si té fred o calor... popa, si té por... popa, si està content/a... popa ...
Així què, pipa o popa?


diumenge, 27 de febrer de 2011

Llegir ens fa més lliures (4a part)

Amb 19 mesos com ja té la petita de la família, els llibres i contes ja són una part molt important de la vida de la menuda. No hi ha cap dia en què no mirem uns quants contes. Ara ja els agafa i te'ls porta per mirar una cosa concreta que pugui tenir aquell llibre: la marieta que hi ha a la pàgina 5 o aquell nen que acompanya la cançó del Ball manetes o tantes altres coses... Aprofitant aquest interès, cada setmana anem a la biblioteca als espais que estan pensats pels més xics de les famílies, i mirem alguns contes i n'agafem algun per tenir-lo a casa. Us ho recomano. Em sembla una experiència d'aprenentatge molt interessant.

Avui us recomano:

- Així és la meva ciutat o La granja d'en Joan de l'editorial Beascoa. De Fisher-Price. Es tracta d'una col·lecció de llibres de format especial, amb planes força dobles i amb uns mecanismes que permeten moure figures de l'interior del conte. És prou divertit. Les imatges no maten però són entenedores i infantils. El text és molt simple i secundari.

- Olles, olles de vi blanc d'Edicions La Galera. És una selecció de cançons populars, jocs de falda i petits poemes feta per M. Eulàlia Valeri i Assumpció Lisson de "Rosa Sensat" amb dibuixos de Carme Solè i Fina Rifà. És bonic però molt antic així que no sé si és fàcil trobar-lo. Algunes cançons van amb la partitura inclosa per poder-les cantar i al final del llibre hi ha una petita explicació per poder dinamitzar el joc o cançoneta.

- Festes i tradicions de tot l'any. El costumari per a totes les edats d'Elena Ferro, editorial Baula. Va molt bé per poder anar explicant les festes que trobem durant l'any als petits de casa i, de pas ajudar-nos a fer memòria als grans! Les il·lustracions són molt xules i els textos no són molt llargs. Ara que són tan petits va bé per llegir-nos-ho nosaltres i així poder-los-hi explicar.

I res, aquesta és la selecció d'avui.

A llegir molt!

dimarts, 22 de febrer de 2011

Esponja Ultrabsorvent!

I és que ha arribat el moment en què podem afirmar amb total seguretat que a casa nostra hi viu una Esponja! I no es tracta pas d'una esponja qualsevol, estem davant de l'esponja que, si miréssim un anunci d'esponges, seria la més potent, la més bona, la més absorvent de tot el mercat!

Sí, ara més que mai, la nostra vida ha de ser allò que en diuen "una vida exemplar", perquè la nostra petita ho imita tot, tot i tot. No es perd detall! Fins i tot imita allò que per a nosaltres ha passat desapercebut, allò a què no hem donat cap rellevància o allò que no voldríem que imités.

Ara és el moment de no oblidar-nos de rentar-nos les mans abans de menjar, o de pentinar-nos cada matí, o de rentar-nos les dents... ara és el moment de no dir paraulotes, o no perdre els nervis, o... ara és el moment de fer-nos més petons, de riure molt i plorar quan calgui, de compartir...

Ara és el moment d'aprofitar que la nostra filla està "ultrabsorvent" per millorar la nostra vida!

diumenge, 20 de febrer de 2011

Ho tenen tot, menys els pares

Aquí teniu un article dels diari El País d'avui dia 20/02/2011. Com en tot hi ha coses més interessants que altres. Valoreu vosaltres mateixes:

Lo tienen todo menos lo imprescindible. Casas confortables, padres con profesiones de éxito, toda la tecnología casera disponible en el mercado, ropa de marca, dinero para gastos, caprichos... Pero les falta algo. Los adolescentes urbanos procedentes de familias de clase media y media alta empiezan a llenar las consultas de psicólogos y pediatras sociales aquejados del mal de la soledad. Han crecido casi por su cuenta, a cargo de cuidadoras ajenas a la familia, y sus padres, ocupados a tiempo completo en mantener el estatus social, carecen del tiempo que ellos demandan. Las consecuencias suelen ser perversas: trastornos de conducta, agresividad, enfrentamientos constantes con los padres... Y también una tendencia al aislamiento preocupante. Tanto, que algunos adolescentes han empezado ya a ser catalogados en situación de riesgo y enviados temporalmente a pisos tutelados por la Administración.

Es una circunstancia insólita, porque este tipo de centros -con capacidad para alrededor de media docena de chicos y chicas adolescentes, asistidos por psicólogos y trabajadores sociales- han estado habitados hasta ahora exclusivamente por chavales de familias desestructuradas, aquellas en las que los progenitores están en prisión, o enfermos sin medios de subsistencia, parados sin futuro y toxicómanos en el amplio sentido de la palabra, la mayoría alcohólicos. Ahora, sin embargo, empiezan a compartir habitación con adolescentes ricos a quienes nadie hubiera imaginado bajo la tutela de los servicios sociales de las comunidades autónomas. El nexo entre unos y otros es el desamparo.

En algunos casos los padres delegan el problema en la Administración; en otros, se sigue optando por el internado, dependiendo de su pertenencia a la escala baja o alta de la clase media. Según los expertos, ambas fórmulas de alejamiento del menor conflictivo del hogar se da cada vez con más frecuencia y aflora a edades más tempranas.

Estas conductas antisociales ¿obedecen a una venganza de los adolescentes contra los progenitores por haberles sometido a un semiabandono de hecho? ¿O es su manera de protegerse del desvalimiento propio de los años más confusos de la existencia? ¿Se recuperan socialmente estos chicos difíciles y solitarios?

"La víctima siempre es el menor", asegura Blanca Betes, responsable de la clínica madrileña Psiceduca, especializada en trastornos de la adolescencia. "Son situaciones difíciles que se pueden tratar con bastantes garantías de éxito si aún no han entrado en la adolescencia. Después es peor. Cuanto más se aplaza el problema menos solución hay. Son terapias largas, con un coste económico en ocasiones elevado y que requieren tiempo. Lo primero no es problema, casi siempre llegan a la consulta familias bien situadas. Lo difícil es el tiempo. Viajan mucho, están liadísimos. Alegan que no pueden y les creemos, porque llevamos un tren de vida frenético del que es muy difícil bajarse".

Pero se paga un precio alto por ello. El menor se enmaraña aún más en la espiral del conflicto y la desesperanza. Los padres se muestran derrotados y lamentan la desgracia de tener un hijo así.

El primer contacto con los profesionales proviene habitualmente de la madre. Aunque ambos progenitores trabajen, sigue siendo ella la que busca tiempo para recurrir a la ayuda de los expertos. El lamento inicial tiene un patrón común, según Blanca Betes: "Mi hijo es un desastre, no va a clase, suspende todo. Está agresivo, nos insulta y hasta nos pega. Vivimos en el infierno". Los padres siempre echan la culpa a los hijos. Se sienten víctimas de una injusticia: han dado todo por ellos y solo reciben disgustos. A medida que avanza la terapia, asoma el sentimiento de culpa. Al final, asumen que, efectivamente, le han dado todo, excepto su tiempo. Y no es un detalle menor.

Con más de una década de experiencia, Blanca Betes ha aprendido a traducir el lenguaje de los adolescentes: "Iros a la mierda", dirigido a los padres significa "estoy muy solo. No me queréis. No me cuidáis. Tenedme en cuenta; incluidme en vuestras vidas".

"Muy a mi pesar", añade la directora de Psiceduca, "en ocasiones los chicos están dispuestos a cambiar si sus padres también lo hacen, porque se sienten muy desgraciados. Pero la falta de tiempo de los mayores lo estropea todo. Un caso reciente mío concluyó con el internamiento del chaval en un colegio de élite de Suiza, porque a sus padres les resultaba imposible acudir a terapia".

A partir del alejamiento, bien sea en un piso tutelado o en un internado de lujo, el vínculo emocional corre serio peligro, según los expertos. "El internado es percibido por el menor como 'no solo me has abandonado, sino que me alejas de tu vida". La reacción típica es cerrarse aún más en su grupo de amigos y mostrarse insultante y agresivo con la familia.

Algunos profesionales califican el desinterés de hecho de los padres como malos tratos. Lo denominan "negligencia por omisión del deber" y es causa de privación de la patria potestad. En España hay 35.000 menores tutelados por las Administraciones, aunque no es posible obtener datos sobre cuántos de ellos corresponden a la omisión del deber paterno. Arturo Canalda, defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, apunta la causa principal de la ausencia de estadísticas fiables: "Cada autonomía dispone de un sistema propio de calificación del abandono, y lo que en algunas es desamparo en otras es riesgo, y viceversa. Ninguna tiene la obligación de actualizar y especificar los datos, así que trabajamos un poco a ciegas, fiándonos del instinto y la experiencia".

El pediatra social del hospital Infantil Niño Jesús de Madrid Jesús García alertó a los senadores que consensuaron las líneas maestras de la futura reforma de la ley de adopción nacional de que "un padre sociópata no es solo quien abandona, maltrata o abusa sexualmente de sus hijos, sino quien hace omisión del deber de paternidad". Y reveló que la negligencia es la segunda causa de maltrato de la Comunidad de Madrid. Fruto de esta actitud, señala, "son los trastornos emocionales graves derivados de un abandono de hecho".

Cuenta este pediatra, que además preside la Asociación Madrileña para la Prevención del Maltrato Infantil: "Una madre, una profesional de mucho éxito, vino a mi consulta en demanda de ansiolíticos para su hijo porque mandaba 1.000 mensajes de móvil diarios. Sí, 1.000. Fui a ver su casa y su habitación era la cabina del Voyager: home cinema, mp3, iPhone, Mp4, Wii, consolas... todo. Sin embargo, era uno de los niños más desamparados que he visto. Sus trastornos eran una llamada desesperada de atención dirigida a los padres, a los que prácticamente no veía". Tras una terapia dura y prolongada, el caso empieza a arreglarse y el muchacho se está también recuperando de lo que los pediatras denominan ya "la sordera del MP3", que daña la capacidad auditiva, y la "artritis metacarpofalángica" de su mano derecha, resentida por tanto sms.

Otra pareja que pasó recientemente por su departamento en el Niño Jesús no pudo resolver el problema y perdió definitivamente la custodia por omisión del deber paterno. Eran dos ejecutivos veganos [vegetarianos estrictos] cuyo hijo presentaba encefalopatía grave por carencia de vitamina B12 y ácido fólico, "con unos retrasos mentales tremendos".

Este y los otros menores que han pasado por la misma causa a disposición de los servicios de protección de la Comunidad de Madrid padecen "encefalopatía hipóxico isquémica", lo que les convierte en dependientes de por vida. "A veces, el peor problema de los niños son los padres", concluye el pediatra, que combate con energía la teoría que surgió en los años sesenta -y aún sigue vigente en determinados ambientes- de que es mejor dedicar a los niños "tiempo cualitativo", es decir, poco tiempo pero proveniente de progenitores realizados, como se denominaba antes, que "tiempo cuantitativo": muchas horas, pero de madres presuntamente amargadas por su condición obligada de amas de casa. "Ni cuantitativo ni cualitativo", ataja el doctor García. "Los niños necesitan tiempo a secas".

En este contexto, ¿no se estará estigmatizando a este tipo de padres señalándoles con el dedo acusador? ¿No remueve esta situación el incómodo sentimiento de que triunfar en el trabajo implica descuidar a la familia? O su reverso: niños esmeradamente cuidados, ascensos imposibles, sobre todo en el caso de la mujer. ¿Siguen los estereotipos vigentes?

"Como en todo, hay que buscar el equilibrio. Pero en las actuales circunstancias no es fácil", comenta Jesús Poveda, psiquiatra de la Universidad Autónoma de Madrid y especialista en patologías de la adolescencia. "Los dos son a la vez culpables y víctimas. La educación de los hijos es su responsabilidad, pero si no se sabe o no se puede hacer mejor, el conflicto está asegurado". Muchos de estos padres son víctimas, a su vez, de la educación errónea que ellos mismos recibieron, y reproducen modelos difíciles de digerir para los jóvenes de la era digital.

"Antes los adolescentes tenían más fácil vivir lo que los psiquiatras llamamos 'factor de pertenencia' a través de la familia extensa y los amigos del barrio. Pero hoy eso rara vez lo tienen, y como el mundo real les resulta hostil buscan su pertenencia en el virtual. Vemos que tienen 500 amigos en Tuenti y ninguno en el barrio. No sirve".

A los padres, señala este psiquiatra, hay que ayudarles a distinguir lo necesario de lo urgente. "Cuando suena la alarma de la extrema gravedad -por ejemplo, un intento de suicidio por parte del menor- se apresuran a cambiar el horario laboral o buscan otro trabajo que les permita estar por la tarde con los hijos. Le han visto las orejas al lobo".

Jesús Palacios, catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla, no culpa ni exime a nadie. Solo destaca que "hay una curva ascendente de padres de clase media alta cuyos trabajos resultan tan absorbentes que no han prestado la atención debida a los hijos. Cuando eso se junta a los problemas de la adolescencia, ya han perdido el control de la situación familiar". En tales circunstancias, primero intentan que los educadores y los psicólogos remedien el problema. "Al final, ellos mismos piden a la Administración que se haga cargo de los hijos", añade Palacios.

El juez de menores de Granada Emilio Calatayud asegura: "El perfil del adolescente que agrede a sus padres o delinque a través de Internet o del móvil es de clase social acomodada, que lo ha tenido todo en el aspecto material y ha crecido solo, sin nadie con autoridad para marcar límites".

Este juez se hizo popular por dictar sentencias en las que colocaba al menor en el lugar de la víctima o su entorno. Si un chico apedreaba los cristales del instituto, la pena consistía en limpiarlos durante unos meses; si agredía a un compañero más débil, le obligaba a convivir con discapacitados; si había conducido borracho, a ayudar a los tetrapléjicos. Así ha conseguido éxitos en la reinserción de menores, pero ahora asegura sentirse algo desbordado por chavales agresivos con el entorno familiar y ciberdelincuentes reincidentes. Chicos que son separados temporalmente de sus padres y enviados a pisos tutelados. Al mismo tiempo, y si se cuenta con medios, se intenta que los progenitores cambien sus prioridades: sus hijos por delante del éxito profesional. "Más no podemos hacer".

divendres, 18 de febrer de 2011

Animalades

De ben segur que la majoria estareu d'acord amb mi que els animals són un element molt present en els primers mesos i anys dels nostres infants. Per exemple, si pensem un moment en el primer llibre que van tenir els nostres petitons, probablement (i quasi posaria les mans al foc), era d'animals o tenia algun animal o, si pensem en el primer que van dir, desenganyem-nos, no va ser ni Papa ni Mama, segurament va ser Muuuuu!

A casa nostra tenim la sort i el privilegi (o mala sort per molts altres) de tenir força veïns amb animals. Sort ja que els tenim prou aprop per poder-los anar veure tot passejant però suficient lluny per no sentir-ne olors ni el guirigall i, privilegi perquè mirar contes està molt bé però veure'ls en directe és molt millor.

Avui mateix, per exemple, hem pogut fer la "ruta del bestiar": primer a Can Roig a veure les vaques (que resulta que ara ja no li agrada veure-les de tan aprop, deu ser que comença a sortir el sentiment de la por...); després cap a Can Feliuet a veure porcs (i els seus gossos bordadors); més a munt una altra granja de conills de no sé qui acompanyades de dues cabretes xafarderes (Tranca i Barranca em va dir que es deien la mestressa) i; per anar tancant la passejada a Can Oliveres a veure en Macario, un ruc vellet que últimament es deixa veure més i la Perleta, el seu gosset petaner d'aquells tan petitons que semblen boles. Sens dubte una ruta fantàstica i privilegiada que a mi i a la petita ens encanta!

I ja ens agradaria poder tenir tots aquests animals a casa però de moment ens conformem (i satisfets) de poder tenir dues gosses i dues gallines. La relació que es crea entre els infants i els animals és molt maca. Els infants aprenen coses dels animals que els humans no els podem donar ni ensenyar alhora que aprenen a tenir-ne cura i com es desenvolupen.

Amb els animals, tot és un munt d'avantatges. I si mai us heu plantejat tenir-ne un a casa (i parlo per un gos, per exemple), no tingueu por, els animals no ataquen les persones (ni es mengen els recent nascuts, ni cal que dormin amb la primera robeta del nadó, ni se li tiraran al damunt i el faran caure, ni li empeguen malalties...) si no és que hi ha alguna cosa estranya entremig i estan mal educats, és clar! El demés que sovint podem sentir... són simples animalades!

dimecres, 16 de febrer de 2011

Entrevista de La Vanguardia

Avui us penjo una entrevista de la contra del diari La Vanguardia del 15/02/11

"El parto es un acto fisiológico convertido en un acto infeliz"

Marta Espar, parturienta que lo sabe todo del parto feliz

Tengo 41 años. Nací en Barcelona y vivo en El Masnou. Soy periodista y psicóloga. Estoy casada, tengo dos hijos, Judit (7) y Guillem (4). . . ¡y ahora nacerá Ariadna! Creo en las libertades y en la información. Creía en Dios. . . , y hoy creo en la duda. Abogo por el parto respetado.

Cuándo sale de cuentas?

En diez días.

¿Cómo se encuentra?
¡Nunca estuve tan tranquila!

No es su primer parto…
Es el tercero.., pero es el primero en el que dispongo de plena información.
Y sé que estoy en buenas manos.

¿No fue así en los dos anteriores?
¡No! Fueron partos tecnológicos, es decir, partos muy medicalizados.

¿Y qué tiene eso de malo?
Que la parturienta es tratada como una niña, no se le informa de lo que le hacen, no se le respeta: como si fuese tontita de pronto.

¿Son así la mayoría de los partos hoy?
En España, sí. El parto es un acto fisiológico… que hemos convertido en algo artificioso, complicadísimo, medicalizado…, ¡en una experiencia infeliz para la mujer!

¿Tanto como infeliz..?
Hace ya 20 años que la OMS alerta que en países europeos como España hay en los partos intervenciones médicas excesivas, innecesarias, injustificadas.., y arriesgadas.

¿A qué se refiere?
A la inoculación de oxitocina y de epidural, a la práctica de episiotomía y de cesárea, al uso de fórceps y ventosas…

¿Tiene datos?
La episiotomía –un tajo en el perineo– es necesaria sólo en un 10%-30% de los casos.., ¡pero se practica en un 73% de parturientas!

¿Por qué tanto?
Por inercia, pese a la evidencia científica:no tiene efecto protector contra el desgarro. ¡Y qué desagradable y molesto es para la mujer! A algunas les arruina la vida sexual por meses… Y no digamos la cesárea…

¿También se aplica en exceso?
Sí: la cesárea está indicada sólo en un 15% de los partos, pero en Catalunya se aplica en un 23% de las clínicas públicas… ¡y en un 40% de las clínicas privadas!

Le pregunto lo mismo: ¿por qué razón?
Por la falsa creencia de que garantiza mayor seguridad perinatal. ¡Al contrario!: la madre queda postrada días, puede sufrir estrés postraumático, su bebé no recibe la inmunidad microbiana que proporciona pasar por la vagina… Los nacidos de cesárea padecen –ya hay estadísticas– más alergias y asmas…

Pero paliamos dolores en la madre.
Un parto duele.., ¡pero no es nada que una mujer no pueda sobrellevar! La medicina es bienvenida para complementar el parto fisiológico.., ¡pero no lo es si lo suprime!

¿Cómo es el buen parto fisiológico?
No con la parturienta estirada, de espaldas, inmovilizada, monitorizada… Así sus contracciones se ralentizan… por lo que le ponen gotero de oxitocina sintética… que genera bruscas contracciones… que hacen sufrir al feto… y que llevan a la mujer a rogar epidural… que adormece al bebé al nacer, con lo que le costará mucho más mamar…

¡Acaba de recitar la batería de atentados contra el parto fisiológico!
Sí, le he descrito el parto tecnológico: el que yo viví en mis dos primeros hijos, incluido el uso de fórceps, rotura con un palo de la bolsa amniótica… ¡Todo innecesario!

Pues describa ya el parto fisiológico.
Le llamamos también “parto respetado”: la mujer busca la postura más cómoda para pujar y parir: de pie, de rodillas, en cuclillas, apoyada en silla de partos, a cuatro patas…

Ah.
No está inmovilizada, puede moverse libremente, puede darse una ducha o baño calientes… Eso estimula contracciones normales, dilata bien… y puja, y el marido acompaña y corta el cordón cuando deja de latir.

¿Sin oxitocina ni epidural?
En España hay epidural en el 90% de los partos… cuando es de verdad necesaria sólo en el 55%. Las hormonas naturales son analgésicas. Y tampoco necesito médico: bastan comadronas bien formadas que den ánimo emocional, calor humano, masajes…

No sabía que el cordón umbilical late.
Sigue bombeando oxígeno durante un rato, ayuda a respirar al bebé: espera antes de cortarlo. Y nada de limpiar la grasita que cubre la piel del bebé, llamada vernix caseosa.

¿No? ¿Qué beneficio reporta eso?
Protege la piel del bebé de dermatitis y alergias. Se la dejaré a mi hija, hasta que su piel la absorba. Y pediré que me la pongan enseguida sobre el abdomen: su contacto me hará subir la leche antes. Y al cabo de una hora y media, su olfato la habrá guiado hasta mi pezón, se agarrará y mamará fácilmente. Y le daré pecho durante seis meses.

¿Hay algún país modélico en partos?
Ahora, Gran Bretaña y los países nórdicos, donde los partos se ajustan a las últimas evidencias científicas: son fisiológicos, con la tecnología médica en segundo plano.

¿Qué otros factores pueden contribuir a un parto más feliz?
Un espacio íntimo, con la compañía deseada, con una iluminación tenue, con una música suave elegida…

¿Conseguiremos esto en el sistema hospitalario español?
Confío en ello, porque el parto fisiológico, además de más feliz, es más barato: hospitalización más breve, menos instrumental… Por eso será más fácil que se extienda en nuestro sistema público que en el privado.

¿Cuál diría que es el requisito fundamental para el parto feliz?
Respetar a la mujer, darle toda la información veraz y que elija: es incoherente con el progreso feminista que en el crucial trance de parir entregue mi cuerpo a un médico que me haga de todo sin darme voz ni voto.

Plaga de cesáreas

De forma creciente las mujeres sienten que les han secuestrado un acto del que fueron protagonistas activas durante milenios: el parto. Un acto del que venimos todos, y que durante el siglo XX ha sido paulatinamente secuestrado por la tecnomedicina, con la mejor intención. Pero hoy muchas mujeres quieren recuperar la dignidad e intensidad emocional de esa vivencia fundacional de la existencia humana. Por eso es tan valiosa la obra ‘Los secretos de un parto feliz’ (Grijalbo) / ‘Els secrets d’un part feliç’ (Pagès), de Marta Espar: aclara lo que hoy dice la ciencia, como que es mejor tener sexo hasta el parto, o que (Odent) la cesárea deja en el nacido una huella de inseguridad…

dimarts, 8 de febrer de 2011

Jocusixo (porta-petits)

Ara fa dies que no penjava cap creació, si se li pot dir així, costurera. Però avui us en penjaré una, que per haver estat feta amb un parell d'hores trobo que m'ha quedat prou bé.

Es tracta d'una cosa per poder dur els petits que ja caminen al coll, que com bé sabeu no paren de pujar i baixar contínuament, amb l'objectiu que no et carreguis l'esquena ni les espatlles.

Abans d'ahir em vaig inspirar, i agafant la idea d'una cosa que havia vist a una amiga i que al mercat costa mínim 60€, em vaig fer això:



És com una ronyonera que porta porex dins la butxaca, de manera que queda com un seient dur on hi pot seure el petit. I queda així:



La veritat és que estèticament és molt lleig i no crec que ho porti pel carrer, però és pràctic i pel que he pogut comprovar de moment és força útil. Jo el porto posat (no pesa gens) i cada cop que vol pujar al coll me li assec. A ella li encanta!

Això sí, a diferència dels altres porta-nadons, amb aquest l'has d'aguantar amb el braç. Però sols està pensat per moments breus.

Si a alguna li interessen els detalls de com es fa, ja m'ho dirà.

dissabte, 5 de febrer de 2011

Torneu-me el fill!

No sé si vàreu tenir ocasió de veure el documental que van emetre aquest dimecres a TV3 al programa Sense Ficció sobre els nens robats del franquisme amb títol "Torneu-me el fill!". Si no és el cas aquí us el penjo perquè el pogueu mirar ja que em va semblar un documental interessantíssim i, des del meu punt de vista, d'aquells que quasi és obligatori mirar. Forma part de la nostra història recent i no ens podem permetre el luxe de no conèixer i passar comptes, francament.

Aquí el teniu:

divendres, 4 de febrer de 2011

Què fort!

Segons sembla, la tan coneguda marca de bolquers Dodot, avui ha fet una bona relliscada (per dir-ho molt finament!). Han publicat al seu web un article sobre els "Càstigs físics" que després d'haver-se extés per la xarxa amb extenses crítiques ha estat retirat del web i han penjat una disculpa pública on neguen cap recolzament al maltractament infantil.

Com és possible un error com aquest? I més en una empresa tan gran com Dodot? Em sembla molt fort que a dia d'avui encara hi hagi gent, empreses o el que sigui que tinguin aquesta opinió respecte l'agressió a qualsevol persona, sigui adult o nen. Per més error que sigui, algú de l'empresa ha deixat passar un article d'aquestes característiques, la qual cosa és gravíssim. Espero que, com diuen a les seves disculpes, prenguin les mesures pertinents.

Us deixo còpia de l'article que havien penjat, ja us avanço que és molt fort.

“LOS CASTIGOS FÍSICOS
Sin lugar a dudas, el tema más debatido entre padres y médicos es si los castigos físicos como los cachetes debieran o no formar parte de la educación de los n …iños, el dilema de pegar o no pegar. Todos consideran que la disciplina es importante, pero no todos concuerdan en las formas en que ésta debe aplicarse.
En 1996, tras varios años de investigaciones y debates, la American Academy of Pediatrics (Academia Estadounidense de Pediatría) emitió una declaración de consenso acerca de los castigos físicos, cuyos puntos principales mencionamos a continuación.
Pegar, una de las formas de aplicar castigo físico, se define como:
Castigo físico que es no perjudicial.
Su objetivo es modificar el comportamiento.
Se aplica con la palma de la mano en los brazos, las piernas o las nalgas del niño.
Aunque ningún estudio a largo plazo ha mostrado la efectividad de los cachetes, tampoco existe ninguno que haya demostrado que este tipo de castigo cause efectos importantes a largo plazo.
Otro tema muy distinto son los castigos físicos infantiles que van más allá de estos límites, como por ejemplo, golpear con objetos, dar bofetadas en otras partes del cuerpo (como la cabeza o el rostro), causar heridas o combinar los castigos físicos con la rabia descontrolada.
Dicho tipo de castigo no modifica el comportamiento en forma permanente y se asocia con efectos negativos a largo plazo, tales como aumento de la agresividad, baja de la autoestima y problemas para relacionarse con el resto de las personas. Este tipo de castigo corporal se debe evitar.
Los cachetes no deberían ser la manera principal para aplicar disciplina a ningún niño. Si queremos lograr que un niño se comporte, existen métodos mejores, cuyos efectos son más duraderos y de menor riesgo.
No es recomendable pegar a bebés ni a niños menores de 2 años, ya que el riesgo de causar heridas y de que el castigo se intensifique es mayor para este grupo de edad.
Si el encargado de cuidar al niño siente que pierde el control, no es aconsejable que golpee al niño ya que en esas circunstancias, el peligro de causar daños físicos y psicológicos es mucho mayor.
Los castigos físicos en niños mayores y adolescentes no son efectivos y se les asocia a conductas agresivas y muchas otras formas de disfunción del comportamiento en etapas posteriores de la vida.
Si los padres sienten que pegan “constantemente” a su hijo, deberían retractarse y ver si pueden actuar de forma distinta. Por lo general, existen muchas formas que pueden ayudarnos a mejorar las cosas.
Disciplinar significa enseñar, pero la enseñanza o el aprendizaje no pueden llevarse a cabo si los niños siempre escuchan la palabra “No”. Los padres que pegan mucho generalmente sienten que pierden el control y no logran imponer disciplina de forma eficaz. Además, es posible que uno de los padres le esté exigiendo demasiado a su hijo, que éste se sienta muy herido o frustrado o que la situación empeore antes de que uno de los padres decida hacer algo al respecto.
Hoy en día, a todos nos preocupa la agresividad que existe en nuestra sociedad, la cual está siempre presente y a la cual nuestros hijos están expuestos de forma constante y abrumadora. Actualmente, el castigo físico tiene un significado distinto al que tenía hace un par de generaciones.
No es bueno enseñar a un niño que los problemas se resuelven mediante conductas agresivas, una lección que lamentablemente corren el riesgo de aprender a través de los medios de comunicación.
Si crees que debe pegar a un niño para que se comporte, al menos reserva ese castigo para las situaciones en que deseas lograr un impacto inmediato en él y mostrarle que esa conducta no sólo está prohibida, sino que también es peligrosa. Un ejemplo sería que el niño corra hacia una calle o encienda una cocina.
Por lo general, el castigo físico asusta y enoja al niño y resulta muy molesto para la mayoría de los padres. Estas riñas dejan cicatrices, por lo tanto, es importante que pienses bien antes de golpear a tu hijo para ver si realmente vale la pena hacerlo.
La información es clara con respecto a muchos puntos: golpear a niños mayores, golpear con objetos, golpear la cabeza, el rostro o el vientre, causar heridas o cicatrices permanentes, son acciones que producen daños que promueven la agresividad, los problemas de comportamiento y el resentimiento en el futuro.
Cualquiera que sea tu decisión con respecto a pegar, asegúrate de que todos los miembros de la familia y la niñera estén de acuerdo en la forma en que aplicarán la disciplina. Las contradicciones perjudicarán los planes mejor elaborados. Ten por seguro que los niños que perciben que hay diferencias de opinión van a causar una pelea entre sus padres o recurrirán a la abuela para que los proteja. Un niño que no conoce límites, que no está seguro de las consecuencias de sus actos o que cree que la disciplina es negociable, es un niño ansioso e infeliz. Juntaos y discutid este tema. Un plan de disciplina elaborado en conjunto es conveniente para todos.
Artículo realizado por la Dra. Suzanne Dixon.”